AUTOESTIMA Y COMPORTAMIENTO ESCOLAR

 

Uno de los factores más importantes a la hora de tener éxito en el colegio es la autoestima. Un niño con una inteligencia superior a la media y muy poca autoestima puede “ir raspando”, mientras que otro con inteligencia media pero con mucha autoestima puede obtener muy buenos resultados. El niño con poca autoestima suele encontrar pocas satisfacciones en el colegio; enseguida pierde la motivación y el interés y, en cambio, emplea buena parte de su energía en aquellos aspectos que se relacionan con los sentimientos hacia sí mismo; por ejemplo, la relación con los demás, problemas, temores y ansiedades. De este modo, dedica al colegio y a las tareas escolares una atención mínima.

 

Con mucha frecuencia, las experiencias capaces de reforzar la autoestima están relacionadas con el colegio, y por ello producen una ansiedad con la que el niño lucha continuamente; la carencia de autoestima le lleva a obtener malas notas y éstas a su vez le inducen a considerarse todavía menos, a tener menos estimación por sí mismo.

 

De esta forma, el niño entra en un círculo vicioso del que le resulta cada  vez más difícil salir, según va pasando el tiempo.

 

Por otra parte, cuanto peor va el niño, más se acude a la aplicación de correctivos: el niño se ve inmerso en una espiral de fracasos y de autoinculpaciones, mientras que nadie presta atención a las peculiaridades de su autoestima.

 

Si la ansiedad es excesiva, el aprendizaje se hace más difícil. El niño con poca autoestima lucha continuamente con factores que le producen ansiedad y que terminan por entorpecer sus estudios. Cuando aumenta la autoestima, la ansiedad disminuye y ello permite que el niño participe en las tareas de aprendizaje con una mayor motivación.

Tomado de: Cómo desarrollar la autoestima en los niños, una guía práctica para padres y maestros, Haaris Clemens, ReynoldBean