LOS NIÑOS DE HOY

 

ORIENTACIÓN PARA DOCENTES, PADRES Y MADRES DE FAMILIA

Opinión por: Annie de Acevedo

 


Los niños de este nuevo siglo son muy diferentes a los niños de hace diez años, estos niños son desde pequeños muy verbales, con vocabulario extenso muy parecido al de los adultos. Saben más de todo posiblemente por la exposición permanente a los medios de comunicación especialmente al computador; aprenden diferente, son más dinámicos e inquietos y su atención parece estar en diferentes partes al mismo tiempo.

Desde que nacen tienen los ojos bien abiertos y todo su desarrollo parece haberse acelerado; exigen que se les estimule y que se hagan las cosas conforme a ellos les parece. Los padres de estos niños se ven a gatas para seguirles el ritmo a estos pequeños adultos.

También observamos que  tienen menos destrezas motoras, menor capacidad para seguir instrucciones y menos interés en  las interacciones sociales. Son más autocentrados y su tolerancia y capacidad de compartir con otros en menor.

 

La necesidad de ser protagonistas en el hogar y en colegio es muy frecuente.  Cada vez es una labor más difícil y agotadora para los padres y maestros la formación de  estos pequeños  y la comunicación con ellos se vuelve compleja.

Ante todos estos cambios los adultos encargados deben también asumir el reto de educar y formar a estos nuevos niños para ayudarlos a convertirse en buenos seres humanos útiles a la sociedad. Hay que hacer ajustes para lograr que estos niños no se nos desboquen y terminen viviendo en un caos donde la felicidad seguramente les será esquiva.

Los padre y educadores tenemos que aceptar que estamos frente a una nueva generación. Hoy, con más certeza que nunca debemos establecer límites claros de autoridad. Los niños van a necesitar más estructura con mensajes de amor, más guía de los padres, sobre todo padres armoniosos que sepan formar en valores y en convicciones lo que permitirá mostrar a sus hijos el camino adecuado para transitar por la vida.

 

Las áreas en las que esta nueva generación demuestra mayor fortaleza son la verbal y la tecnológica y las áreas en las que se proyectan más débiles es en la vivencia de los valores y el manejo de sus emociones.

Es necesario volver a abrirles espacio a la recreación en lugares abiertos ya que  estos niños permanecen encerrados entre cuatro paredes  sin posibilidades de desarrollar adecuadamente sus capacidades motoras.

Las madres que trabajan tendrán que sacar tiempo para dedicarle a sus hijos,  los padres igualmente tendrán que recuperar su papel de figura que organiza y ayuda a la idealización del yo.

Con paso firme y sin temor tenemos que recuperar el modelo de familia que nuevamente le  fuerza emocional y equilibrio a nuestros hijos. Los tiempos cambian y hay que saber cambiar con ellos.


 

Cómo mejorar las relaciones entre Padres e Hijos adolescentes

 

UN SALUDABLE DIÁLOGO

 



Ningún tema debe ser evadido cuando se trata de conversar con su hijo y de ayudarle a aclarar dudas y a orientarlo en esas etapas complejas de  su crecimiento Un joven de cualquier edad tiene muchas posibilidades de conversar con sus padres cuando estos saben escuchar.

El diálogo debe eliminar actitudes tales como: Juzgar, dar demasiados consejos, pretender tener todas las respuestas, criticar, ridiculizar, ser inconsistente entre lo que se dice y se hace, mostrarse ansioso frente a los problemas de los hijos. El tono adecuado ayuda para que los mensajes sean más claros.

En la comunicación con los padres, los adolescentes buscan mas su comprensión que la solución a sus problemas, por eso la  escucha y la comprensión son actitudes determinantes que abre puertas para poder ingresar en el Universo emocional de los Hijos; esto le ayudará a clarificar sus ideas e inquietudes y lo llevará a encontrar sus propias soluciones.

En este diálogo el exceso de palabras sobra, puede también utilizar otro lenguaje muy efectivo como una caricia, un abrazo, una guiño de ojo, una tomada de mano, una palmadita en la espalda, un beso en la frente todo aquello que pueda expresarle  lo importante que es para usted; además que aumente los canales de comunicación y el nivel de confianza con su hijo.

 


Un  niño o un joven seguro de sí mismo no necesita de muletas para cruzar por la vida, varias son las formas de estimular su AUTOESTIMA :

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