Mayo mes de Maria.

La Iglesia otorga este mes a María para conocerla y amarla más.

Todo lo que nos rodea nos debe recordar a nuestro Creador, este mes se lo dedicamos a la más delicada de todas sus creaturas: la santísima Virgen María, alma delicada que ofreció su vida al cuidado y servicio de Jesucristo, nuestro redentor.

Celebremos, invitando a nuestras fiestas a María, nuestra dulce madre del Cielo.

 

Que haremos en nuestro colegio? 

  1. Meditar en los cuatro dogmas acerca de la Virgen María que son:
  • Su inmaculada concepción: A la única mujer que Dios le permitió ser concebida y nacer sin pecado original fue a la Virgen María porque iba a ser madre de Cristo.
  • Su maternidad divina: La Virgen María es verdadera madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios.
  • Su perpetua virginidad: María concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que siempre permaneció virgen.
  • Su asunción a los cielos: La Virgen María, al final de su vida, fue subida en cuerpo y alma al Cielo.

2. Recordar y honrar a María como Madre de todos los hombres.

  • María nos cuida siempre y nos ayuda en todo lo que necesitemos. Ella nos ayuda a vencer la tentación y conservar el estado de gracia y la amistad con Dios para poder llegar al Cielo. María es la Madre de la Iglesia.

3. Reflexionar en las principales virtudes de la Virgen María.

María era una mujer de profunda vida de oración, vivía siempre cerca de Dios. Era una mujer humilde, es decir, sencilla; era generosa, se olvidaba de sí misma para darse a los demás; tenía gran caridad, amaba y ayudaba a todos por igual; era servicial, atendía a José y a Jesús con amor; vivía con alegría; era paciente con su familia; sabía aceptar la voluntad de Dios en su vida.

  1. Vivir una devoción real y verdadera a María.
    • Mirar a María como a una madre: Contarle todo lo que nos pasa: lo bueno y lo malo. Saber acudir a ella en todo momento.
    • Demostrarle nuestro cariño: Hacer lo que ella espera de nosotros y recordarla a lo largo del día.
    • Confiar plenamente en ella: Todas las gracias que Jesús nos da, pasan por las manos de María, y es ella quien intercede ante su Hijo por nuestras dificultades.
    • Imitar sus virtudes: Esta es la mejor manera de demostrarle nuestro amor.

5. Rezar en familia las oraciones especialmente dedicadas a María.