Renovando nuestra Fe: Una Semana Santa de Reflexión y Fraternidad Franciscana
En el marco de la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, nuestra institución vivió un profundo espacio de recogimiento y oración. Como colegio confesional católico y franciscano, asumimos el llamado a revivir estos misterios sagrados no solo como una tradición, sino como una oportunidad para fortalecer nuestra fe, la fraternidad y el compromiso con los valores del Evangelio.
Para propiciar este encuentro espiritual, la institución convocó a la comunidad a participar activamente en dos actos centrales llenos de devoción y sentido reflexivo:
1. Retiro Espiritual: Fortaleciendo el ser desde la espiritualidad de Francisco de Asís
El personal docente y administrativo hizo una pausa en sus labores cotidianas para encontrarse en el Auditorio San Francisco de Asís. En este espacio, se llevó a cabo un retiro espiritual diseñado para la introspección, el diálogo fraterno y la renovación interior.
Inspirados en la humildad y el amor a la creación de nuestro seráfico padre San Francisco, nuestros educadores y colaboradores recargaron su vocación de servicio para seguir guiando a nuestros estudiantes con el ejemplo de Paz y Bien.
2. El Santo Viacrucis: Caminando juntos en Comunidad
La comunidad educativa en pleno se unió en una sola voz y un solo corazón para la celebración del Santo Viacrucis. Estudiantes, docentes, directivos y personal de apoyo recorrieron con profundo respeto cada una de las estaciones, meditando sobre el sacrificio de Jesús en la cruz.
Este acto público de fe nos permitió manifestar nuestra identidad católica, recordando que en el dolor de la cruz también se siembra la esperanza de la Resurrección. Fue un momento conmovedor donde se evidenció la unión, el orden y la devoción que nos caracterizan como gran familia franciscana.
“Centremos nuestra mirada en la cruz para aprender de Aquel que se entregó por amor, y renovemos nuestro compromiso de ser instrumentos de paz en el mundo”.
Agradecemos a todos los que hicieron posible estos espacios de gracia y oración. Que las enseñanzas de esta Semana Santa permanezcan en nuestros hogares y guíen nuestro caminar diario.
¡Paz y Bien en el Señor Resucitado!








